Estando en mi casa, me voy al jardín y me siento en una de las sillas de ahí, contemplo el cielo por un largo rato, por mi mente puedo recordar con claridad las noches en las que Astrid y yo salíamos al palco para ver la estrellas y nos quedábamos ahí hasta que ella se quedaba dormida. Hace bastante frío, pero esto me ayuda a pensar. Pasado un rato, decido volver a dentro y enseguida saco mi celular de mi bolsillo.
Cuando la otra parte contesta, le digo que prepare los unos documentos para mí c