Damián suspiró ligeramente.
—Y... no hagas tonterías.
Ximena torció amargamente los labios. —¿Estás insinuando que me he dado fiebre a propósito? No tenía otra opción, tenía que hacerlo para despistar.
—El efecto del medicamento no es solo hacerte tener fiebre—recordó Damián.
—Entiendo. He preparado una bolsa de sangre, será útil en ese momento. ¡Tengo que deshacerme de Ellie lo antes posible!— dijo Ximena con determinación.
—Bien, concéntrate en lo tuyo. Me encargaré de MIK. A fin de mes es la