En la unidad de cuidados intensivos (UCI). Ximena, quien previamente estaba inconsciente, abre los ojos de repente. Está cubierta de un sudor frío, respira agitadamente con el pecho subiendo y bajando violentamente. Siente un dolor punzante en el corazón. A pesar del intenso dolor de sus heridas, se aferra al pecho con la palma de su mano.
Un fuerte sentimiento de inquietud y vacío la sume en el desorden y el caos. No sabe de dónde proviene esta sensación, pero es como si hubiera perdido algo mu