El médico:
—No hay problema. Si todo marcha bien, mañana en la noche podrá salir de la UCI.
Teresa y Jaime asintieron repetidamente.
Después de que el médico se fue, Liliana se apresuró a mirar a Jaime.
Extendió sus pequeñas manos:
—Tío, cárgame. Liliana quiere ver a mamá.
Jaime sonrió:
—Claro, claro, el tío te cargará.
Cuando estaba por cargar a Liliana, su teléfono comenzó a sonar de repente.
Jaime le dijo a Liliana:
—Espera un momento, Liliana.
Liliana asintió obedientemente.
Jaime sacó