Manuela respondió con irritación:
—¿Puedes hacerlo o no? Si no puedes, no vuelvas a buscarme.
Elena envió una sonrisa:
—Este tipo de cosas son bastante simples, pero ¿cuándo me darás el material?
Manuela contestó:
—Alrededor de las tres de la madrugada, habrá un agujero en el noroeste de la antigua mansión de los Méndez. Pondré las cosas en una caja y las cubriré con hierba. Ve a recogerlas tú misma.
Elena respondió:
—De acuerdo, espero que tengamos una cooperación agradable.
Manuela no resp