—No es eso— dijo Andrés con una mueca amarga en los labios. —Es que soy un inútil, no puedo hacer justicia por mi propia mano. Incluso sabiendo que Xime no puede aceptar a Alejandro por esto, la hice ir a buscar a Alejandro por venganza. En resumen, soy un cobarde.
Selene reflexionó un momento antes de decir:
—¿No crees que el señor Méndez y Ximena son realmente compatibles?
Andrés se quedó perplejo.
—¿Realmente piensas así?
—¿No lo has considerado?— preguntó Selene. —Pienso que podría explica