—Realmente no hay forma de rastrear con precisión la dirección IP del otro, esta persona es muy astuta— dijo Nicolás, pero sus ojos brillaban de emoción.
—Nicolás, déjame hacerlo— dijo Leo golpeando el hombro de Nicolás, —te estás esforzando demasiado.
—No estoy cansado, ¡rara vez encuentro a alguien tan desafiante!— respondió Nicolás.
Leo lo miró fijamente por un momento.
—Parece que tu actitud hacia papá ha cambiado notablemente.
Nicolás detuvo sus movimientos y miró a Leo.
—¿Por qué dices e