Leo apretó los labios y sus ojos se humedecieron por las palabras de Ximena.
—No te preocupes, mamá, he pasado por ello— dijo Leo mientras levantaba su pequeña mano para secar las lágrimas de Ximena.
Ximena tomó la mano de Leo, con culpa dijo:
—Fue culpa de mamá no haber observado tu situación a tiempo, fue culpa de mamá. Mamá sabe que te dolía mucho, pero no estuve a tu lado cuando más lo necesitabas. Lo siento, Leo, lo siento mucho...
Ximena sollozó sin poder continuar, haciendo que Leo recor