Mencionar el resentimiento hacía que el corazón de Ximena se retorciera de dolor. Ella nunca había dejado de sentir ese resentimiento, pero ¿qué había hecho él para redimirse? ¿Quién sabía si él había descubierto algo sospechoso, pero lo había ocultado para proteger a Manuela? Ximena ya no podía soportarlo. No podía soportar la agonía en su interior y necesitaba respuestas que no sabía cuándo podría obtener.
Ximena esbozó una sonrisa irónica mientras miraba a Alejandro.
—Méndez, puedes pensar l