Selene se tocó la cabeza y explicó con una sonrisa incómoda:
—Solo quería tomar un atajo y pedirle al papá Samuel que trajera las bebidas también.
Nicolás y Liliana asintieron con un “oh” cada uno y luego subieron las escaleras.
Samuel se quedó atrás y entró en la cocina con Selene.
Selene frunció el ceño al mirarlo.
—Señor Fonseca, tus palabras podrían asustar a los niños.
Samuel levantó la vista hacia Selene con calma.
—¿Cuál palabra?
Selene dijo:
—¡Período de peligro!
Samuel comenzó a vert