Después de enviar el mensaje, apareció una notificación en la pantalla.
Mariano abrió los ojos sorprendido,
—¿Simona me eliminó?
Alejandro dejó la revista que estaba leyendo,
—Si no puedes resolver el primer problema, no esperes que te ayude a hablar bien de ti.
—Si no puedo llamarla, solo puedo ir a buscarla a MIK— Mariano dejó caer su teléfono con desánimo.
Alejandro lo advirtió,
—No la acoses mientras esté trabajando en MIK.
—¡Esto no es acoso!— Mariano corrigió, —Esto es perseguir mi futu