Por la noche.
Ximena fue al hospital para visitar a doña Alicia. No esperaba encontrarse con Alejandro, que estaba hablando con un médico, al salir del ascensor. Ximena instintivamente quiso darse la vuelta, pero la mirada indiferente del hombre ya había caído sobre ella. No tuvo más remedio que avanzar y, al pasar junto a Alejandro, asintió levemente con la cabeza.
—Señora, espere un momento.
De repente, el médico que estaba hablando con Alejandro la llamó con un español poco fluido.
Ximena se