Ximena no pudo evitar querer hacer una burla, pero justo cuando estaba a punto de hablar, Mariano intervino rápidamente.
—Ximena, Alejo está aquí para buscar a alguien—explicó Mariano mientras tomaba asiento.
Ximena frunció el ceño con escepticismo. En su pequeña empresa, solo trabajaban personas comunes, ¿cómo podía ser que Alejandro Méndez viniera personalmente a buscar a alguien?
Ximena respondió con una sonrisa irónica.
—Señor Restrepo, estoy segura de que en mi humilde empresa no hay nadie