Ximena reprendió a sí misma en público delante de tantas personas, y el rostro de Alejandro se oscureció instantáneamente. Miró fríamente a Ximena y dijo: —¿No me diste tu consentimiento para llevar a mi hijo sin previo aviso, y ahora me culpas por eso?
—Lo siento por no haberte informado de antemano—Ximena apretó los dientes. —Pero como padre, ¿no te das cuenta de que asustar al niño al preguntarle de inmediato cuál es su situación no es apropiado? ¿No puedes mostrarle un poco de calidez y cuid