Esta sensación era diferente a la que había experimentado la última vez que su alma se separó de su cuerpo.
Liliana intentó incorporarse durante un rato, pero no pudo. Con los ojos entreabiertos por la debilidad, sentía cómo el cansancio invadía todo su cuerpo.
Wilmer, notando que algo no andaba bien con Liliana, frunció el ceño y preguntó:
—¿Liliana? ¿Qué te pasa?
La voz de Wilmer sonaba distante. Aunque estaba sentado a su lado, Liliana sentía como si le hablara desde muy lejos.
Antes de que W