Después de todo, a Liliana le gustaba Fabián. Cuando te gusta alguien, empiezas a pensar en esa persona y a ponerte en su lugar.
Luciana, tras calmarse un poco, tomó su teléfono y llamó a Fabián.
Él contestó rápidamente y, confundido, preguntó:
—¿Quién habla?
—Soy Luciana, la mejor amiga de Liliana —respondió ella.
—Ah, ya veo. ¿En qué puedo ayudarte?
Luciana le contó a Fabián lo que Sara le había dicho a Liliana. Mientras hablaba, sentía cada vez más pena por su amiga.
—Fabián, si esos son tus