Leo asintió mientras Liliana sacaba un talismán y se lo entregaba a Luciana.
—Luciana, lleva este talismán contigo. Tengo que salir un momento.
Luciana intuyó algo en las palabras de Liliana.
—Está bien, ve rápido.
Liliana y Leo salieron juntos de la habitación. Mientras bajaban las escaleras, Liliana llamó a Mateo por teléfono. Pasó un buen rato antes de que Mateo contestara.
—Hola, Liliana.
Al escuchar su voz tranquila, Liliana suspiró aliviada.
—Mateo, ¿ya regresaron tú y Fabián?
—Sí, acabamo