—Para quemarlas a los fantasmas que no conozco. Si necesitas algo de los fantasmas, tienes que darles algo a cambio —dijo Liliana—. Esta noche, busca a alguien para que ponga las ofrendas de comida en mi salón de clases.
—Te acompañaré —dijo Leo.
—No, que venga Mateo —dijo Liliana—. El horóscopo de Mateo es puro yang, los fantasmas no se atreven a acercarse a él, y su sangre les causa temor.
Leo miró a Liliana sorprendido:
—¿Cómo lo sabes?
—Cuando Mateo nació, Zacarías le hizo una lectura. Él me