Al oír esto, las dos chicas se levantaron al unísono y fulminaron con la mirada a Liliana.
—¿Qué insinúas con eso?
Liliana sonrió y dio un paso adelante, acercándose a las chicas. —¿No fueron ustedes las primeras en hacer insinuaciones? ¿Qué pasa? Solo hablé de un pájaro y ya te enojas.
Liliana frunció el ceño y chasqueó la lengua. —Oh, ya veo. Te estás identificando con el pájaro, ¿no?
Una de las chicas gritó furiosa: —¡Solo te crees superior porque tu familia tiene poder y estatus! Aparte de e