Cuando los dos hombres se acercaron por detrás de Ximena y Simona, ellas no se dieron cuenta de su presencia.
Simona seguía bromeando con Ximena:
—Hablando en serio, Xime, he oído que los hombres con narices grandes son mejores en eso. ¡Y la nariz de Damián es bastante prominente!
Alejandro miró a Ximena con ojos oscuros y profundos.
—¿En serio?—, reflexionó Ximena. —Bueno, Alejandro también tiene una nariz bastante grande.
—¡¿Y qué tal es su tamaño?!—preguntó Simona con una sonrisa pícara.
Xim