—Justo hoy que estabas aquí, el mesero siguió las órdenes de Samuel para intentar asesinarte.
Cuanto más lo analizaba, más aterrada se sentía Ximena. Si Alejandro no hubiera reaccionado a tiempo, probablemente ahora estaría en la misma situación que el guardaespaldas al que Ellie le había cortado el cuello. Al pensar en esto, Ximena dirigió su mirada hacia los niños.
De repente, se dio cuenta de que Samuel ahora se ocultaba en las sombras, y no sabía si algún día, en un arrebato de locura, podrí