En el asiento del copiloto, se colocó una caja de cartón, ¡y Ángel se acercó para descubrir que estaba llena de placas con nombres de diferentes departamentos! ¡Al instante, todo cobró sentido!
—Señorita Yaritza, ¿esta será nuestra nueva oficina? —preguntó Ángel emocionado.
—¿Hay acaso algún problema con eso? ¿No te gusta? —le respondió Yaritza con indiferencia.
Ángel asintió rápidamente, expresando su satisfacción de manera entusiasta. Dieciocho villas, con un área total mucho mayor que la de c