Sus ojos brillaban con frialdad, con una expresión bastante oscura. ¿Alejandro? Lo recordó.
David llevó a Yaritza hacia los asientos del público, donde se sentaron. Casualmente, al otro lado del pasillo estaba Diego. Desde que Yaritza apareció como la acompañante de David, su rostro comenzó a tornarse frío y sombrío...
En su perspectiva, David no era su tío, ¡sino un enemigo que competía por la persona que amaba! Durante ese tiempo, había enviado a Mosquito para seguir de cerca los movimientos d