Yaritza miró con total desprecio a Miguel. ¡Él era simplemente un ser despreciable! Un hombre holgazán y sin logro alguno, ¡pero aún así actuaba con gran arrogancia! En su opinión, siendo el mayor, todos debían obedecerle, ¡o de lo contrario sería considerado como falta de respeto y desobediencia filial!
Pero desde la perspectiva de Yaritza, ¡las personas inútiles eran las que más recurrían al chantaje moral! Para ella, ser un mayor implicaba primero tener la apariencia de un mayor. Ahora parec