Mundo ficciónIniciar sesión10
Noah.
La abrazaba por detrás, en las dunas, la tierra aún estaba húmeda, pero había escampado hacía un rato. Ambos mirábamos hacia las gaviotas de la orilla, el mar mojaba sus patas, y ellas correteaban de un lugar a otro.
El sol estaba ya bastante bajo, pero el tiempo con ella pasaba tan rápido que ni siquiera quería pararme a pensar en la hora que era.







