Hago como si no supiera lo que piensas, respondí: —¿Qué pasa, acaso ha visto a alguien más sentado en el asiento del copiloto de este coche, Estela?
Augusto desvió la mirada, incómodo. —Yoli, cometí un error, pero no puedes negarme una sola oportunidad. He reflexionado mucho en estos dos años, Javi ya no es tan caprichoso como antes, así que...
—¿Así que después de dos años, Estela todavía trae un pastel, persiguiendo a Javi desde la ciudad de Mar hasta la ciudad de Nieves para celebrar su cumpl