Cuando nuestro auto se alejó, Benoît por fin quitó la vista.
—¿La asistente de Esmeralda también se salvó?
Enzo contestó al instante:
—Sí, ya la rescataron. Está en el hospital y fuera de peligro.
—Ajá. —Benoît solo asintió con desinterés y subió al auto para irse.
Hospital...
Cuando abrí los ojos, ya era de noche.
Vi a Gabriel sentado junto a mi cama.
Me sorprendió muchísimo.
No solo por estar viva.
Sino también porque fue Gabriel el que vino a ayudarme.
Apenas me vio despertar, se levantó con