59. Fractura
—Oh, sí... claro, estoy bien —respondió en un susurro, pero la mentira era evidente en su voz. Clara, frustrada e impotente, se alejó, dejándolo solo con sus demonios.
Motivado por la necesidad de confirmar las horribles sospechas que lo atormentaban, Heinst pasó horas revisando documentos y archivos. Finalmente, encontró lo que buscaba: una grabación oculta en una carpeta olvidada. El archivo estaba marcado con un código críptico, pero al reproducirlo, la voz de su padre llenó la habitación. E