105. Bajo la Superficie
En otro lugar, alejado de las oficinas lujosas y los despachos de cristal, el hombre que había recibido la orden de Alexander se preparaba para ejecutar el plan. Aquel individuo no era un hombre cualquiera. Era un miembro leal de los Dragones Dorados, una organización tan letal como discreta. Su misión era clara, y no había lugar para errores.
Dentro de un edificio que escondía una fachada de elegancia, aquel hombre sacó una pequeña arma de un cajón, moviéndose con una seguridad inquietante. Sa