He Regresado por Ti.
Edward se quedó aquella noche.
Durante horas, compartieron charlas ligeras, anécdotas pequeñas y risas que parecían llenar el silencio de la casa. En esos momentos, todo se sintió extrañamente normal, casi acogedor. Edward se dio cuenta de que la presencia de Mariana aliviaba el peso que siempre llevaba sobre sus hombros. Era como si, por un instante, las preocupaciones del mundo exterior se desvanecieran, dejando solo la calidez de una conexión inesperada.
La noche avanzó lentamente, desvaneci