Capítulo 45: Un Nuevo Amanecer.
Yo me haré cargo —sentenció Anna sin pensarlo, con una firmeza que no dejaba espacio a discusión alguna. Sus ojos, cargados de una determinación maternal, desafiaban cualquier intento de réplica.
Sin embargo, Alexander no tardó en intervenir.
—Señora Anna, si me lo permite… entiendo perfectamente que usted es su madre —comenzó él, utilizando un tono respetuoso pero inquebrantable—. Pero en este momento, Kate necesita los mejores cuidados posibles, y yo estoy en posición de garantizarlos.