¿La quieres? Ella cuesta...
Había pasado algún tiempo desde que la finca de la familia Reese ardiera hasta los cimientos durante un incendio y, sin embargo, la gente no paraba de hacer comentarios al respecto desde todos los rincones, sin importar adónde fuera Cesare o lo enfadado que estuviera por todos los insultos que le lanzaban por la calle. "El hombre que se acostó con su cuñada. El hombre que engañó a su dulce esposa con una promiscua incestuosa", eran muchos de los comentarios.
Sara Reese, sin embargo, intentaba o