Ya se lo he dicho... Ahora vámonos.
Madson Reese no había salido de su habitación desde su sangrienta discusión con Lady Lucy. Y al aislarse en aquella habitación con sus hijos muy pequeños, había despertado la curiosidad y la sospecha de Cesare Santorini. Y a pesar del parecido entre las mujeres, él ya no podía imaginar que ella fuera realmente Madson. En cualquier caso, le preocupaba que ella se marchara y le dejara allí, sin su presencia y sin los bebés.
Aquella mezcla de sentimientos le hacía sentirse fatal, y era plenamente