– No sé si tengo derecho a esperar algo de ti, pero sé lo que quiero. Y si pudiera volver atrás y hacerlo todo de otra manera, solo por la remota posibilidad de tenerte a mi lado, no lo dudaría.
– No sé si puedo creerte. Nunca sé cuando estás siendo sincero...
– Lo sé. Me lo merezco. Merezco cualquier castigo que quieras darme, pero no me dejes...
– ¿Te has vuelto loco? Tienes que...
– Dejaré a Sara. Acabaré con ella hoy, ahora, si tú quieres.
Una lágrima cayó por la mejilla de Madson Reese has