Mundo ficciónIniciar sesiónHoras más tarde
Estoy sentado frente a ella en esta mesa, en un restaurante apartado en Atlanta, y el cual tiene una vista increíble. Sus ojos avellana brillan de una manera especial a causa de los rayos de sol que nos cubren y yo estoy perdido viéndola, se ve tan relajada, tan bella, y tan ella que me hace sentir el hombre con más suerte del mundo.
—Te ves hermosa.— Le digo rompiendo nuestro silencio momentáneo.
Ella me mira







