Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de volver a Londres, fuimos directo a mi departamento. Había hecho creer a Ana que juntos escogeríamos la casa en la que viviríamos, pero en realidad ya la había comprado, porque, de todas las que vimos, sabía que una en particular le encantó. Ese sería mi regalo de bodas y esa tarde le daría la sorpresa.
Ana quedó con Mónica, por lo que aproveché para visitar a Liam y que me informara de alguna







