Mundo ficciónIniciar sesión—Señor Sullivan, ¿me escucha? —El camarero me veía con rareza. Entretanto, volví del letargo que significó rememorar el día que conocí a la que deseaba como mi esposa.
—Perdón, ¿decía? —indagué para que formulara otra vez sus palabras.
—Le preguntaba si deseaba ordenar la bebida —repitió.
—Ah, por supuesto. Traiga una botella del vino españo







