Mundo ficciónIniciar sesión—Agradezco el consejo, pero de todas maneras probaré mi suerte. —La mandíbula de aquella mujer se desencajó por mi respuesta inesperada—. Si me disculpan, me retiro. Que sigan disfrutando la noche.
Sin esperar que contestaran, di media vuelta para seguir a la dulce Ana.
La busqué con la mirada y la vi sirviéndose un ponche con delicadeza. Hasta sus gestos me parecían de lo más exquisitos. Cuando estuve a punto de







