Mundo ficciónIniciar sesiónLucas
Luego que Ana se marchara a casa de Mónica y me dejara caer en un sueño profundo, desperté por el sobresalto que el patán de mi amigo causó en mi habitación.
—¡¿Pero qué demonios?! —grité sorprendido por el frío del agua que cayó sobre mi rostro, mientras él se carcajeaba divertido.
—Por Dios, Lucas, ¿qué haces durmiendo a estas horas? &







