Mundo ficciónIniciar sesiónAna
Esa misma tarde en que recibí la noticia de que Diego presentó una demanda en mi contra por abandono de hogar, volamos a Londres.
No podía creer en su cinismo. Engañarme de manera tan vil, tan cruel, para luego realizar semejante declaración en mi contra, me parecía de lo más bajo. Si tanto le urgía el divorcio para rehacer su vida, seguramente con aquella mujer escocesa, solo hubiera firmado los papeles







