Lidia.
Al pensar en mi familia vienen a mi mente algunos recuerdos como el día que el infeliz de mi padre nos hecho de la casa para meter a su amante sin importar que mi madre estuviera embarazada de Janet, lo bueno que mi abuela nos recibió apesar de que no tenía mucho espació, me preguntó por qué habla tantos hombres ojetes y poco hombres que no saben ponerse los pantalones y serle fieles a la misma mujer o por lo menos tener la decencia de terminar una relación antes de empezar atrás y asers