Definitivamente, Diego está mal de la cabeza. No supe como explicarle a Wendy él motivó por el cual regrese semidesnuda de la empresa.
En este momento estoy realizando unos balances en la computadora. Fui interrumpida cuando mi abuela entro sin tocar al cuarto.
—¿Qué pasa, abuelita?
—Te buscan abajo.
Baje a la sala y me percaté de que el chofer de Diego está acá y trae varias bolsas de tiendas famosas de ropa. Lo ayudé a acomodarlas en el sofá y él me entrego una nota de parte de Diego, luego s