Jacob
— Miranda — necesito que despierte, llevo casi dos horas esperando a que se levante, pero ella sigue durmiendo y estoy empezando a perder la paciencia — ¡Miranda! — hablo un poco más fuerte.
— Uhhhh — responde y veo como se cubre con el edredón.
— Miranda, necesito hablar contigo — la sacudo suavemente — Urgente.
— Eres imposible — me responde y se gira en la cama de frente y abre los ojos — tengo sueño — levanta el edredón y yo se lo quito.
— ¡No! — me acerco a ella — despierta, nece