25.
25. Mi novio.
Desperté a las diez que sonó mi teléfono, era lunes feriado y vi al castaño durmiendo bocabajo a mi lado. Observé su desnudez y suspiré, cómo me gustas Dylan. Acaricié su espalda y dejé besos en ella, vi que él se movió un poco y se erizó. Escuché su risa, entonces me acerqué, lo abracé y le di besos en su cuello, haciéndolo reír aún más.
-Quisiera despertar siempre así. –Admitió.
-¿Conmigo acosándote mientras duermes?
-No Frank, quisiera despertar así de feliz.
-Dylan, ¿tú siempr