Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas cosas iban geniales en el trabajo, pues Borja cada día confiaba más en mí, cada día lucía menos borde y más simpático, estaba empezando a olvidar que era un cabrón, incluso me caía bien en aquellos días, quizás fuese que empezaba a conocerlo mejor, o no sé… pero lo cierto es que ya no me parecía tan capullo.
Mi brazo ya estaba curado del todo, y gracias al cielo no hab&ia







