La visita de Maximiliano solo consiguió que Delilah se reafirmara en la idea de devolverle el daño que le estaba haciendo.
Más convencida que nunca, se preparó para esa noche y con la ayuda de su hermana y de Andrea, se arregló para hacerle una visita a su esposo en el club.
—Es increíble, señora Verona, no parece usted —le dijo Andrea cuando la vio con aquel vestido rojo, la peluca negra y las lentes de contacto del mismo color—. Está irreconocible.
—¿Crees que logre llamar su atención? —pregu