** Minutos después **
Me planté frente al espejo del tocador en el rincón más alejado de mi habitación, con las manos apoyadas en el borde del mueble. El tipo del reflejo parecía tan cabreado y tan avergonzado como yo me sentía.
Quizá no fue la forma en que ella lo dijo. Quizá fue porque acababa de despedir a Marina por ser poco profesional.
Probablemente no debería haberla invitado a mi casa, pero la idea de que viniera corriendo, enfadada por la hora y sin embargo obligada a hacer su trabajo,