Mundo de ficçãoIniciar sessão—Feliz cumpleaños a ti… —la dulce voz de mi hija me despertó del sueño. Abrí los ojos lentamente y sus hermosos rizos rubios resplandecían bajo los rayos de sol que entraban por la ventana, sus avellanados ojos azules me miraban divertidos y su boca en forma de corazón se curvaba en una inmensa sonrisa. «La imagen más hermosa del mundo», pensé mientras sonreía.
—Gracias muñequita.







