Punto de vista de Valeria
Me desperté con la cabeza latiéndome con fuerza.
El techo de la habitación de invitados giraba lentamente hasta enfocarse, y tuve que parpadear varias veces antes de que el mareo pasara.
¿Cuánto tiempo había estado inconsciente? ¿Una hora? ¿Dos?
Todo se sentía borroso, como si mi cerebro estuviera envuelto en algodón.
Intenté recordar qué había pasado, cómo había terminado desmayada en la habitación de invitados de Mateo, pero los recuerdos estaban nublados, se me es