Punto de vista de Valeria:
El suelo se abrió bajo mis pies.
El hormigón rugió en mis oídos y el suelo cedió de golpe, como si nunca hubiera sido más que arena húmeda. Caí. Mis gritos se ahogaron entre el polvo, la oscuridad y el estruendo brutal de todo lo que se venía abajo conmigo.
Un dolor agudo me atravesó la pierna como un cuchillo. La cabeza me golpeó contra algo duro y frío. Intenté moverme pero los escombros me aplastaban por todos lados, inmovilizándome como si fuera una muñeca rota ba